dimecres, 14 d’abril del 2010

Déficit, carencias, despropósitos, megalomanías... en un marco incomparable.



Es
difícil hoy en día mantener actualizados diferentes páginas web, blogs en internet y los perfiles, páginas y grupos de diferentes redes sociales. A ver cuando se estandariza la cosa y podemos unificar cuanto más toda esta información dispersa entre contactos de diferentes procedencias e intereses. Por el momento, si personalmente quiero mantener un mínimo de lucidez y coherencia, es obligatorio y necesario mantener un cierto lapso de tiempo entre actualizaciones, potenciando claro está, las más utilizadas y consultadas.


Otra de las dificultades, y ésta en relación a éste mismo blog, que es fruto por un lado de la inspiración o de un hecho concreto del momento, radica en la ética precavida: uno no quiere, ni pretende mostrar una situación en Huelva parecida al apocalipsis, o al subdesarro, más aún cuando tampoco sería cierto.

Huelva y el Algarve, aunque distintos, son unos lugares excepcionalmente fantásticos por multiples razones. Es conocida su gastronomía, pero aún infravalorada. Sus lugares, sus paisajes, sus pueblos y ciudades tienen diversas ofertas y características con un valor propio y añadido que para bien o para mal, aún son desconocidas para la inmensa mayoría de mortales. Y sin olvidar a su gente y a sus variadas y particulares culturas, sin duda el valor más importante de todos.

No obstante, el espíritu crítico siempre me precede y eso es simplemente por el ánsia de poder disfrutar de las cosas bien hechas, de una tranquilidad y de una satisfacción en un término de tiempo lo más brevemente aceptable.
Todos somos criticables, del primero al último. Pero quienes siempre serán el centro de la diana, son aquellos a los que ponemos en la punta de la pirámide para que dirijan nuestros destinos y a los que, principalmente por factores económicos, pongo también en la cola de este peculiar ranking social de criticables.

En cualquier caso, quiero hoy dejar un mensaje positivo y decir a todo el mundo universal que éste es un lugar único e incomparable y que cualquier pequeña dificultad que pudiera darse en la visita a nuestras tierras, ante todo, la disculpen, pero que sepan a ciencia cierta que la olvidarán en un instante cuando recojan en sus vivencias, la recompensa de disfrutar de este recóndito rincón del suroeste europeo.

¡Disfrute La Costa de la LUZ de Huelva y del Algarve!

No lo olvidará.